La primera foto es tu escaparate. Los anuncios con buenas imágenes reciben muchas más consultas que los de fotos oscuras hechas en el patio. La buena noticia: con algo de preparación, se logran tomas convincentes incluso con el móvil.
Limpia el coche a fondo por dentro y por fuera antes de fotografiar. Elige un fondo tranquilo y neutro, sin cubos de basura ni otros coches. La mejor luz es por la mañana o al final de la tarde; evita el sol fuerte del mediodía y las sombras duras.
Fotografía a la altura de los ojos y ligeramente en ángulo desde delante: resulta más dinámico que una vista lateral plana. Cubre todas las zonas: frontal, trasera, ambos lados, interior, maletero, motor, cuentakilómetros y neumáticos.
Muestra también con honestidad las pequeñas marcas de uso. Genera confianza y evita discusiones en la visita. De diez a quince fotos nítidas y luminosas son lo ideal.