El invierno es la época más dura para cualquier vehículo. Preparar el coche a tiempo evita averías con temperaturas bajo cero y protege la pintura de la sal y la humedad.
Los neumáticos de invierno son lo más importante: ofrecen mucho más agarre con frío, nieve y humedad. Asegúrate de que tengan dibujo suficiente; por debajo de cuatro milímetros el rendimiento invernal baja de forma notable. Comprueba además la presión con regularidad, porque el frío la reduce.
Revisa la batería, ya que pierde potencia con el frío. Una batería débil es la causa más común de avería en invierno. Usa anticongelante en el refrigerante y en el líquido limpiaparabrisas y sustituye las escobillas viejas.
Cuida la pintura antes del invierno con un lavado y cera, que protege de la sal. Ten a mano un rascador de hielo, guantes y unas pinzas de arranque; así estarás listo para cualquier situación.